FRESNILLO. La Secretaría de Cultura del gobierno de México y la compañía Fresnillo PLC lograron acciones que permitirán salvaguardar el sitio arqueológico Cañada de Linares con la delimitación de su polígono de protección de 2.1 hectáreas, las cuales, además del abrigo rocoso donde se localizan pinturas rupestres, cubren algunas concentraciones de material lítico y alineamientos de rocas.
Dichos espacios se delimitaron mediante un cercado de 210 metros y se acotaron con señalización restrictiva. Asimismo, se realizaron mapas y planos para la protección del abrigo rocoso, se llevó a cabo una limpieza general, movimiento de rocas y rehabilitación de senderos.
El polígono, el abrigo rocoso y los motivos que contiene se registraron y digitalizaron mediante fotogrametría, lo cual se complementó con el establecimiento de puntos topográficos, que derivaron en un documento final que brinda información valiosa, como modelos de elevación, ortoimágenes y el estado actual que tienen todos los vestigios rupestres.
VESTIGIOS DE ANTEPASADOS
En el abrigo rocoso, localizado dentro de la cañada, se realizaron labores de rescate, mediante las cuales se ubicaron y registraron tres grandes grupos de pinturas rupestres, distribuidos en 13 paneles y otros ocho conjuntos aislados; entre todos suman cerca de 1 mil 500 elementos pictóricos identificados.
El panel principal muestra un gran motivo en coloración roja, el cual recorre la parte central del abrigo; también, hay imágenes que representan humanos, animales, objetos y figuras geométricas en tonalidades rojas y negras.
Cerca del abrigo rocoso se encontraron algunos alineamientos semicirculares de rocas que, posiblemente, se usaron como fogones, donde los grupos prehistóricos pudieron establecer sus campamentos.
Asimismo, asociados a los alineamientos, se descubrieron concentraciones de material lítico trabajado, como puntas de flecha, cuchillos y raspadores, así como evidencia de la elaboración de éstas; también, restos de cerámica, lo cual aporta pruebas de la ocupación del sitio.
A través del estudio de estos restos se pueden reconstruir aspectos cruciales de las sociedades antiguas, incluidos sus sistemas de organización social, prácticas religiosas y rituales, así como su adaptación a los desafíos ambientales y sociales, se informó en un comunicado.
ANTECEDENTES
Ubicado en la Sierra de Valdecañas, dentro de los predios del Grupo Fresnillo PLC, Cañada de Linares se conoce desde los años 80 y recibió atención por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a principios de la década de los 90.
Además, se registró en el Atlas Arqueológico del Estado de Zacatecas en 2003 y posteriormente, en 2009, en el Registro Público de Monumentos y Zona Arqueológicos e Históricos.
Es así que Cañada de Linares fue rescatado y protegido por la Secretaría de Cultura del gobierno de México, a través del INAH y del Centro INAH Zacatecas, mediante esfuerzos compartidos con la compañía Fresnillo PLC.
