Barrio Mágico: La Pinta
En la colaboración anterior retomé el tema de los Barrios Mágicos y la manera en que, idealmente, este nombramiento puede traer la revitalización de aquellos emplazamientos que forman parte importante de la historia y la identidad de una ciudad.
Después de más de un año de que esta iniciativa llegara a otros estados, arriba a Zacatecas para estrenarse en La Pinta, un barrio conocido por su pasado minero y hortícola que, a pesar de su antigüedad, había quedado relegado a un papel periférico dentro del entramado del centro histórico.
En los párrafos de la semana anterior retomaba su origen entre los primeros barrios de indios como Mexicapan y Tlacuitlapan, donde comenzó el germen de la evangelización y la organización urbana tan particular que aún ahora delinea la ciudad. No obstante, hablamos poco de los inicios de este barrio enclavado en las dinámicas mineras.
La Pinta era el nombre de una de las tantas haciendas de beneficio de metales que se encontraban en el perímetro de la antigua ciudad de Zacatecas.
Ahí se llevaba la mena de la mina o la piedra mineral para triturarse por medio de molinos o tahonas accionados por un buen número de animales como bueyes y caballos, para después agregarle el azogue y otros elementos que permitían el llamado proceso de amalgamación y repaso.
Este sistema era conocido como de patio, precisamente por realizarse en los amplios patios de las haciendas. Este tipo de haciendas estaban compuestas por una pequeña presa o toma de agua, galeras para guardar los materiales y demás enseres, casas para el administrador y los peones, tinas para lavar la amalgama y espacio para los animales destinados en los malacates o tahonas.
También contaban en ocasiones con una pequeña capilla que aliviaba las necesidades espirituales de los trabajadores y pobladores aledaños.
Así, con esta sucinta descripción genérica nos podemos imaginar la estructura con la que contaba la actualmente conocida como Huerta de la Pinta, restos de lo que antiguamente fuera la hacienda del mismo nombre hasta finales del siglo 19, cuando la crisis minera obligó a sus dueños a vender la propiedad.
Sabemos que la hacienda fue adquirida por Heraclio Espinosa, cuya familia hizo de este inmueble una verdadera unidad de cultivo de frutas y hortalizas que perduró hasta el siglo 20.
Es por ello que nos familiarizamos más con este hecho y con las prácticas ligadas a la venta y consumo de diversos frutos en esta zona. Pero a pesar de que las actividades productivas de las haciendas se hayan modificado, la mayoría de la población que habitaba este barrio seguía vinculado a las prácticas mineras y, por ende, la manera de ser del minero quedó plasmada en las festividades, bailes y hasta en las riñas por las que también eran famosas estas partes de la ciudad.
Las últimas décadas vieron la aparición de establecimientos comerciales como la Fayuca, dando una presencia de visitantes constante.
Después, pareciera que cayó en el abandono, sin más políticas públicas que aquellas tendientes al mejoramiento de fachadas y limpieza de calles.
En este sentido, ¿qué podría ser lo mejor que pueda pasar para barrios como La Pinta y la historia entreverada en sus calles? Ya en otras ocasiones hablé de la importancia de visibilizar el patrimonio cultural de espacios históricos citadinos que se encuentran más allá de la zona protegida del Centro Histórico.
Las leyendas, costumbres, danzas, tradiciones, fiestas y hábitos ligados a estas zonas, hablan de las dinámicas locales donde mejor se expresa la identidad y ese título abstracto del ser zacatecano. Bien proyectado este nombramiento podría voltear la mirada a estos barrios que tienen lo necesario para poder rescatar varios proyectos.
Tan solo el rescate de las historias de vida de los habitantes, de las viejas casonas como la antigua huerta -antes hacienda-, o el reconocimiento y difusión de sus fiestas patronales, son elementos que pueden enriquecer la valoración de todo lo que nos configura como una ciudad de valor excepcional y universal. Ya veremos en un futuro cómo el título de Barrio Mágico dinamiza este espacio o no.
