TRANCOSO. El actual ayuntamiento creó cinco nuevos reglamentos para darle mayor orden a la ciudad, de los cuales destacan el de Imagen Urbana, Limpieza, Parques y Jardines, Tránsito y Vialidades.
Lo anterior se logró con el objetivo de llevar a un nivel de consolidación de orden que permita que Trancoso ya sea visto como una opción para que los turistas se interesen a visitarlo, mediante la promoción de festivales, ferias y fiestas tradicionales.
Las autoridades municipales afirmaron que para consolidar a Trancoso como un municipio limpio y con orden, recientemente se delimitó la zona centro como libre de negocios con giro de venta de alcohol y se redujeron además los permisos para la venta de este producto, con el fin de garantizar la seguridad.
También se puso en marcha el reglamento de Vialidades, con el que se ordenó el tránsito y el sentido de circulación en varias calles, así como la prohibición para estacionamiento y lugares que solo deberán ser peatonales.
Con estos cinco reglamentos establecidos en el ayuntamiento suman un total de 13; “vamos avanzando en cuanto a control, seguridad, le hemos avanzado, hemos reducido los permisos de alcohol y hemos limitado la zona centro para [abrir] negocios de este tipo”, enfatizaron.
APROPIACIÓN
El principal trabajo realizado es generar una nueva cultura en Trancoso, donde anteriormente los edificios históricos estaban llenos de grafiti y las calles descuidadas y sucias, “poco a poco vamos caminando”, expresaron.
En este tema, una vez que se remodeló de manera integral el Centro Histórico, donde se ubica el casco de la ex hacienda, así como la parroquia de la Virgen de Guadalupe y tras advertir que hay un reglamento de Imagen Urbana, la gente hizo suyas las obras y busca cuidarlas de quienes pretenden dañarlas.
Se trata de una cultura que va encaminada a que la gente vea sus espacios públicos bonitos, restaurados y bien cuidados y que ellos se encarguen de mantenerlos.
Por ejemplo, en el barrio San Isidro se construyó un parque y alguien destruyó las lámparas, hecho que los mismos vecinos denunciaron, al no estar dispuestos a que, tras no tener, llegue alguien a destruir cuando se obtiene algo mejor.
“Ya todo mundo, los ciudadanos se apropiaron de los lugares al saber que se batalló mucho para que hubiera [sitios mejores] y luego se los destrocen, la gente ya no lo permite”, agregaron.
