MONTERREY. El pasado viernes, la ganadería de El Junco tuvo una tarde importante y destacada en la Monumental Monterrey, en la que triunfó el matador de toros hidrocálido Fermín Espinosa Armillita IV, con una salida a hombros tras el corte de dos orejas.
La dehesa ubicada en Jiquilpan, Michoacán, envío un encierro bien presentado y de buen juego en términos generales, de los que también destacó el juego del quinto, que toreó por nota el matador de toros Diego Silveti.
El toro llevó por nombre Don Cacho y permitió al torero guanajuatense la variedad en el inicio de faena, en la que destacó el pitón izquierdo que tuvo mucha calidad y supo aprovechar realizando una faena con mucho empaque y hondura.
El pasaportar al segundo viaje permitió solo el corte de una oreja, compartiendo una merecida vuelta al ruedo con el ganadero Humberto Armenta González. Además, Don Cacho mereció el arrastre lento, poniendo en alto los colores de su divisa.
El encierro
Los escrupulosos ganaderos de El Junco tuvieron otro toro importante, como lo fue Don Luis, al que lidió Fermín Espinosa Armillita IV.
Este toro también tuvo un gran pitón izquierdo, trazando el hidrocálido una faena con gran calado en el tendido. El toro también mereció una gran ovación en el arrastre.
Don Tito, el que abrió plaza, fue otro toro a destacar en esa noche regiomontana, un gran ejemplar con calidad y fijeza, al cual el diestro francés Sebastián Castella toreó por nota por ambos pitones, con lo cual fue premiado con una ovación en el arrastre.
Qué gran toro resultó el de regalo, Don Gustavo. Sin duda resultó extraordinario el de la ganadería El Junco, al cual el diestro francés le realizó una faena soñada que lamentablemente malogró con la espada. El torero galo fue ovacionado, al igual que el toro, a quien le correspondió el premio del reconocimiento del público en el arrastre.



