ZACATECAS. Las personas con discapacidad no deben ser vistas con lástima, por el contrario, deben involucrarlas en todas las actividades de la sociedad, como las culturales, señaló María Rodríguez, docente inmersa en el mundo del turismo incluyente.
“Una persona con discapacidad va y se divierte, se pone peda y grita”, aseguró la especialista, quien aprendió la Lengua de Señas Mexicana (LSM) desde 2015 y traduce letras de canciones para personas sordas.
Fue alumna de Dany Navarro, quien ha interpretado canciones de bandas, como Café Tacuba y Morat, así como de cantantes, como Edgar Oceransky.
María Rodríguez indicó que su maestra la inspiró a traducir letras para personas sordas, pues lo considera una actividad más que “inclusiva, humanitaria”, a pesar de ser cuestionada por ello.
“Lo único que falta para que entiendan la letra de la canción es alguien que se las dé en su lengua”, aseguró la docente.
Ejemplificó el caso de la banda inglesa Coldplay, que en un concierto hizo una sección para que personas sordas, a través de las vibraciones, pudieran sentir la música.
Falta de interés
Por otra parte, la docente detalló que la traducción de la letra de una canción a la LSM no es tarea fácil, pues no hay metáforas en éste, por lo que el lenguaje corporal es una parte importante en la comunicación.
También consideró que en Zacatecas hacen falta más intérpretes de la lengua de señas y el interés de los músicos para participar en esta clase de proyectos.
“Deja de ver la discapacidad y empieza a ver a las personas, eso es la inclusión”, reflexionó María Rodríguez.
En la última edición de la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes, la intérprete subió al escenario para cantar “El último beso”, junto al músico zacatecano Ray Raygoza.

