Redes sociales y democracia. Parte IV
Retomando la última idea de la entrega anterior, las redes sociales son proveedoras de servicios, no un medio de comunicación, esto tiene implicaciones desde la perspectiva legal situándolas en una categoría diferente, no están obligadas a asumir la responsabilidad de los contenidos que publican, llegan hasta nosotros a partir de los algoritmos.
Peirano cita algunas disposiciones como el código legal, en su sección 230 de la Ley de la Decencia en las Comunicaciones, de Estados Unidos, así como el artículo 17 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (LSSI) que condiciona la irresponsabilidad de las plataformas digitales sobre el contenido que publican, esto significa que no se puede demandar a Facebook, Google o Twitter por haber publicado algo falso, como sí podría hacerse en el caso de un periódico, la televisión o la radio.
Este contexto denominado por la autora como ‘ecosistema mediático’ era en el que nos situábamos cuando llegó el proceso electoral en Estados Unidos en el año 2016.
En su análisis toma como referente las dos últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos a partir de dos elementos: 1) todas las instituciones, las universidades y las y los especialistas dedicados a investigar la propaganda y las campañas políticas contemporáneas las han estudiado en profundidad, es decir, existen informes bastante completos acerca de lo sucedido durante esas elecciones en las redes sociales; 2) todo lo que pasa en las elecciones de Estados Unidos, en las redes sociales, luego se copia y se utiliza en el resto del mundo. (Peirano, 2022)
Narra que, entre otras cosas, 2016 puso al descubierto de gran parte del mundo, la existencia de las denominadas ‘campañas oscuras’, como se les conoce en las redes sociales, mismas que tienen el objetivo de favorecer determinadas ideologías políticas.
Específicamente en la campaña del republicano Donald Trump y Mike Pence, refiere Marta, había sospechosos como su jefe de propaganda y la agencia Cambridge Analytica que cuenta con una gran operación intelectual que utiliza el big data para hacer perfiles psicográficos de la población y convencerla de hacer determinadas cosas.
Esto propició el robo de datos de los usuarios; mediante la aplicación de unos test a un número reducido de ellos, a partir de los cuales también accedieron a toda la información de sus amistades, en suma 87 millones de perfiles en Facebook con todos sus datos, incluyendo los íntimos y personales. Esto se combinó con el uso de una herramienta que Facebook dejó de publicitar cuando Cambridge Analytica se convirtió en un escándalo: Facebook Business, que utilizaba las mismas técnicas que se usaban en el marketing para vender productos a las y los usuarios de Facebook, para vender ideologías, candidaturas, partidos y hacer campañas políticas en esta red. (Peirano, 2022)
Entre los apuntes que es importante destacar de lo que ocurrió durante las campañas y que es subrayado por Peirano, porque afecta directamente los procesos democráticos, figura la gran cantidad de noticias falsas fake news que circularon a toda velocidad por las redes sociales, y que, como ha quedado demostrado en diversos momentos relevantes, es difícil contener su impacto una vez que se han liberado en estas plataformas, aún con la existencia de personas que puedan hacer labor de verificación y en su caso desmentirlas, esta información falsa fue en buena medida, dispersada por el propio candidato Trump, generando reacciones a la medida en las redes sociales y generando encono entre los diversos grupos que, a partir del uso de las plataformas, se fueron configurando a partir de ideologías afines.
Los tomadores de decisiones relevantes en la campaña de Trump de 2020, fueron los jefes de Facebook, Twitter y Google, al aplicar diversas medidas y criterios para determinar cuándo los políticos deben ser respetados aunque mientan y cuando ya esa medida no es aplicable, cuándo se acaba la campaña y cuando ésta ha cruzado determinada línea sin retorno. (Peirano, 2022)
Finalizo esta reseña, invitándoles a leer completa esta conferencia de Peirano, publicada por el INE.
