ZACATECAS. La profesión de abogado es de riesgo, advirtió el director de la Defensoría Pública, Pablo Mercado Solís. “Hemos tenido a compañeros que se les ha señalado, amenazado por estar atendiendo ciertos asuntos”, reveló el funcionario.
Explicó que los abogados del Instituto de la Defensoría llevan asuntos que tiene que ver con delincuencia de alto impacto, en los que han surgido al menos seis casos de amenazas en lo que va de la actual administración.
Afortunadamente, comentó, no se ha llegado a mayores consecuencias y como medida preventiva han trabajado en la reubicación y reasignación de asuntos entre el personal.
“Desde luego que el defensor público, en materia penal, es una profesión de riesgo, porque el defensor es 7 por 24: está las 24 horas del día, de tal suerte que a las altas horas de la madrugada él se anda trasladando”, mencionó Mercado Solís.
Refirió que el tema de riesgo se considera para el gremio de abogados en general, tanto públicos como privados, ya sea en casos penales y últimamente también mercantiles.
Por autonomía
En otro tema, Mercado Solís dijo que está la intención de gestionar una mayor autonomía para el Instituto de la Defensoría.
La idea es que este instituto trabaje como organismo independiente, similar a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
Y es que en ocasiones, dijo, los abogados del organismo llevan casos de defensa, en los que se involucra al mismo gobierno. Esta situación implica que las personas que enfrentan proceso jurídico contra el gobierno, sean defendidas de alguna manera por el mismo gobierno.
Reconoció que la subdirección de Asuntos Laborales aumentó su carga en últimas fechas, tanto para asuntos laborales privados y de gobierno, aunque no precisó cifras.

