En México 23 de cada cien mujeres se casaron antes de los 18 años y 5 de cada centenar antes de los 15, dijo el director adjunto de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), Leopoldo Figueroa Olea.
En la Mesa “Violencia sexual y matrimonio”, organizada por la Cámara de Diputados, señaló que en el país las causas son pobreza, discriminación de género, culturas y tradiciones y control de la sexualidad.
De acuerdo con el Inegi, el porcentaje más alto de matrimonio de niñas adolescentes en América Latina se da en Nicaragua, 41%; Honduras, 34%; Guatemala, 30%; El Salvador, 25%, y México, 23%.
El director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), Juan Martín Pérez García, señaló que el matrimonio infantil es una de las expresiones de violencia sexual; se conoce como una práctica tradicional nociva, la cual se enmarca en la cultura del machismo.
En los códigos civiles y marcos normativos del país existen situaciones graves como el trato diferenciado en las edades para casarse, ya que en los varones es a los 16 años y en las niñas a los 14, asumiendo que ellas tienen menor posibilidad de decidir y otros eligen el matrimonio.
La violencia machista, afirma, impone una forma de ver el mundo, por lo que se debe dar una batalla cultural en torno a la violencia sexual normalizada en los matrimonios infantiles.
“La violencia se alimenta y se mantiene por la impunidad, la cual siempre será una invitación a que se repitan los acontecimientos.”
Para Nashieli Ramírez Hernández, de Alianza por los Derechos de las Niñas, los Niños y los Adolescentes, hay que eliminar mitos y hacer una campaña que desnaturalice y desculturalice el tema del matrimonio a determinada edad.
“No podemos seguir legislando ni generando políticas públicas a partir de creencias individuales, sino del interés público, y no podemos permitir que ninguna niña menor de 15 años sea madre”, advirtió.
