Son muchas las personas en el mundo que sienten necesario creer en Dios para ser morales, de acuerdo con las encuestas realizadas en 40 países por el Pew Research Center. Pero este punto de vista es más común en las naciones más pobres.
En 22 de los 40 países encuestados, una mayoría dice que es necesario creer en Dios para ser moral y tener buenos valores. Esta posición es altamente prevalente, si no universal, en África y en Medio Oriente.
Por lo menos tres cuartas partes de los seis países encuestados en África dicen que la fe en Dios es esencial para la moralidad. En el Oriente Medio, aproximadamente siete de cada diez o más están de acuerdo en Egipto, Jordania, Turquía, los territorios palestinos, Túnez y el Líbano. Sólo en Israel una mayoría piensa que no es necesario creer en Dios para ser una persona recta.
Puntos de la fe y moral
Muchas personas en Asia y América Latina también vinculan la fe y la moral. Por ejemplo, indonesios, paquistaníes, filipinos y malayos creen casi unánimemente que la creencia en Dios es fundamental para tener buenos valores.
La gente en El Salvador, Brasil, Bolivia y Venezuela están mayoritariamente de acuerdo. Sin embargo, la mayoría de los chinos toma la posición opuesta -que no es necesario ser creyente para ser una persona moral-. Y en América Latina, los chilenos y argentinos están divididos.
En América del Norte y Europa, más personas están de acuerdo en que es posible ser no religioso y aun así ser una persona recta. Al menos la mitad en casi todos los países estudiados toma este punto de vista, incluyendo aproximadamente ocho de cada diez o más en Francia, España, República Checa y Reino Unido. En estas dos regiones, los estadounidenses son únicos -53% dice que para creer en Dios es necesario ser moral.
El trabajo revela que los públicos de los países más ricos tienden a poner menos énfasis en la necesidad de creer en Dios para tener buenos valores que las personas en los países más pobres lo hacen.
Dos países, destacan como excepciones claras a este patrón: EU y China. Los estadounidenses son mucho más propensos que sus contrapartes a decir que la creencia en Dios es esencial para la moralidad, mientras que los chinos son mucho menos propensos a hacerlo.
El Pew Research Center encuestó a 40,080 personas en 40 países entre 2011 y 2013.
